Vigilia de Navidad
del Manual de la Adoración Nocturna Española
Esquemas completos para tiempos litúrgicos:
Oficio del Tiempo de Navidad que corresponde al día 25 de diciembre.
LAUDES
INVOCACIÓN INICIAL
De pie
Presidente:
Dios mío, ven en mi auxilio.
Todos:
Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. (Aleluya).
HIMNO
Hermanos, Dios ha nacido
sobre un pesebre. Aleluya.
Hermanos, cantad conmigo:
"Gloria a Dios en las alturas".
Desde su cielo ha traído
mil alas hasta su cuna.
Hermanos, cantad conmigo:
"Gloria a Dios en las alturas".
Hoy mueren todos los odios
y renacen las ternuras.
Hermanos, cantad conmigo:
"Gloria a Dios en las alturas".
El corazón más perdido
ya sabe que alguien lo busca.
Hermanos, cantad conmigo:
"Gloria a Dios en las alturas".
El cielo ya no está solo,
la tierra ya no está a oscuras.
Hermanos, cantad conmigo:
"Gloria a Dios en las alturas".
SALMODIA
Sentados
Antífona 1
Todos:
"¿A quién habéis visto, pastores? Hablad, contádnoslo. ¿Quién se ha aparecido en la tierra?". "Hemos visto al recién nacido y a los coros de ángeles alabando al Señor". Aleluya.
Salmo 62, 2-9
EL ALMA SEDIENTA DE DIOS
Recitado a dos coros
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansía de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Todos:
"¿A quién habéis visto, pastores? Hablad, contádnoslo. ¿Quién se ha aparecido en la tierra?". "Hemos visto al recién nacido y a los coros de ángeles alabando al Señor". Aleluya.
Breve pausa
Antífona 2
Todos:
El ángel dijo a los pastores: "Os anuncio una gran alegría: hoy nos ha nacido el Salvador del mundo". Aleluya.
Cántico Dn 3, 57-88.56
TODA CRIATURA ALABE AL SEÑOR
Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor.
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por lo siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor;
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
Todos:
El ángel dijo a los pastores: "Os anuncio una gran alegría: hoy nos ha nacido el Salvador del mundo". Aleluya.
Breve pausa
Antífona 3
Todos:
Hoy nos ha nacido un niño que se llamará Dios fuerte. Aleluya.
Salmo 149
LA ALEGRÍA DE LOS SANTOS
Recitado a dos coros
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y caten jubilosos en filas;
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos;
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los pueblos con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos los fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén
Todos:
Hoy nos ha nacido un niño que se llamará Dios fuerte. Aleluya.
Breve pausa
LECTURA BREVE Hb. 1, 1-2
El lector proclama la lectura desde el lugar donde habitualmente se proclama la Palabra en la Misa
Lector
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo.
Se hace una breve pausa para reflexionar
RESPONSORIO BREVE
Salmista:
El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.
Todos:
El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.
Salmista:
Su salvación.
Todos:
Aleluya, aleluya
Salmista:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Todos:
El Señor ha revelado, aleluya, aleluya.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Antífona
Todos:
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Aleluya.
BENEDICTUS Lc I, 68-79
EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
De pie
Recitado a dos coros o conjuntamente por todos.
Durante el Benedictus, si preside un presbítero o diácono, este inciensa el Sacramento, el altar y la asamblea.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Todos:
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Aleluya.
Breve pausa
PRECES
Presidente:
Glorifiquemos a Cristo, Palabra eterna del Padre, engendrado antes de los siglos y nacido por nosotros en el tiempo, y aclamémosle, diciendo: Que se goce la tierra, Señor, ante tu venida.
Todos:
Que se goce la tierra, Señor, ante tu venida.
Esta respuesta puede repetirse después de cada una de las peticiones, o bien usar como respuesta la segunda parte de la petición.
Cristo, Palabra eterna, que al venir al mundo anunciaste la alegría a la tierra.
- alegra nuestros corazones con la gracia de tu visita.
Salvador del mundo, que con tu nacimiento nos has revelado la fidelidad de Dios,
- haz que nosotros seamos también fieles a las promesas de nuestro bautismo.
Rey del cielo y de la tierra, que por tus ángeles anunciaste la paz a los hombres,
- conserva nuestras vidas en tu paz.
Señor, tú que viniste para ser la vid verdadera que nos diera el fruto de la vida,
- haz que permanezcamos siempre en ti y demos fruto abundante.
Todos:
Padre nuestro.
El Presidente dice a continuación la Oración propia del día o, si no es posible, la siguiente:
Oración
Concede, Señor todopoderoso, a los que vivimos inmersos en la luz de tu Palabra hecha carne, que resplandezca en nuestras obras la fe que haces brillar en nuestro espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
Si ha presidido la celebración el Obispo, un presbítero o diácono, da la bendición y reserva en la forma acostumbrada. Si dirige un laico, hombre o mujer, terminada la oración dice:
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.
Hecha genuflexión simple, retira e viril y lo encierra en el sagrario. Entre tanto se canta alguna aclamación eucarística como
Adoremus in aeternum
Sanctissimum Sacramentum.